El Seremi de Transporte de la Región de O’Higgins Julio Gutiérrez abordó en un comunicado la compleja situación que enfrenta el transporte público urbano de Rancagua y Machalí, luego de las inquietudes manifestadas por operadores respecto a la sostenibilidad del sistema y que incluso advirtieron que podrían dejar de circular varias micros en esas comunas.
La autoridad explicó que el aumento en el precio de los combustibles registrado a fines de marzo si bien es cierto impactó directamente los costos operacionales del transporte público a nivel nacional, la medida obligó al Ministerio de Transportes a implementar medidas para evitar que dichas alzas sean traspasadas directamente a los usuarios.
En ese contexto, se destacó que los servicios urbanos de Rancagua y Machalí operan bajo el sistema de “Perímetro de Exclusión”, mecanismo que impide a los operadores modificar recorridos, retirar máquinas o aumentar tarifas de manera unilateral, resguardando así la estabilidad y continuidad del servicio para la comunidad.
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No obstante, la autoridad reconoció que existe una demora en la entrega de subsidios estatales, ya que estos se pagan a mes vencido.
Esto significa que el impacto económico del alza de combustibles registrada en abril recién será compensado durante junio, situación que ha generado tensión financiera entre los operadores.
Pese a ello, desde la Seremi se informó que se logró reducir los tiempos de pago de subsidios desde 52 a 38 días, posicionando a la región entre las tres con menor demora a nivel nacional.