El sistema frontal que afectó a O’Higgins dejó lluvias, inundaciones y daños en viviendas y caminos, pero también importantes pérdidas para el sector agrícola y ganadero.
Según antecedentes del Gobierno Regional e INDAP, cerca de 580 pequeños agricultores de la región habrían resultado afectados por las lluvias, heladas e inundaciones.
En Peumo, la productora de paltos Viviana Martínez relató la gravedad de los daños. Aseguró que perdió más de 100 árboles y prácticamente toda la producción de la próxima temporada.
En el sector ganadero, las consecuencias también son graves. Rolando Mallea, criancero de Las Cabras, explicó que el frío, las heladas y las lluvias han provocado la muerte de animales y dificultado su alimentación.
El agricultor agregó que la falta de pasto ha obligado a asumir nuevos costos para mantener al ganado, mientras las condiciones climáticas impiden la recuperación de los terrenos.
Desde Pichidegua, el productor de tomates Mauricio Magaña también advirtió sobre el impacto de las inundaciones. Los campos permanecen anegados y, en algunos casos, ni siquiera es posible ingresar con vehículos.
El agricultor anticipó además que las pérdidas podrían generar escasez y un aumento en los precios de productos agrícolas durante los próximos meses.