La economía chilena volvió a mostrar señales de debilidad. De acuerdo con las cifras preliminares del Banco Central, el Imacec de julio cayó 1,5% en comparación con el mismo mes del año pasado.
La actividad también retrocedió en términos desestacionalizados, con una baja de 1,7% respecto de junio y de 2,1% en doce meses.
El resultado estuvo explicado principalmente por la caída de la minería, particularmente de la producción de cobre, afectada por menores leyes del mineral, mantenciones y condiciones climáticas adversas. También registraron retrocesos la industria y los servicios.
En contraste, el comercio creció 0,7% anual, impulsado principalmente por las ventas minoristas y el comercio online.
Analistas advierten que la cifra se ubicó por debajo de las expectativas y refleja una desaceleración mayor a la prevista para la economía nacional.