La PDI, en coordinación con la Fiscalía Regional de O’Higgins, allanó seis domicilios en el marco de la investigación por una presunta red de almacenamiento, producción y difusión de material de explotación sexual infantil vinculada a estudiantes del Colegio Maristas de Rancagua.
Durante los procedimientos se incautaron teléfonos celulares, computadores, tablets y otros dispositivos electrónicos que serán periciados para buscar evidencia. La Fiscalía confirmó que la investigación estaba en curso antes de que el caso se hiciera público y que las víctimas ya están recibiendo apoyo de la Unidad de Víctimas y Testigos.
Además, el Ministerio Público abrió una segunda investigación para determinar si existió una eventual omisión de denuncia por parte de quienes tenían la obligación legal de informar los hechos. En paralelo, la Superintendencia de Educación indaga si el establecimiento cumplió con los protocolos exigidos para proteger a las estudiantes afectadas.