Personal de la PDI y de la Fiscalía Regional de O’Higgins realizaron diligencias en la Catedral de Rancagua, tras el hallazgo de osamentas humanas durante trabajos de remodelación al interior del recinto.
La inspección buscó identificar el lugar exacto del hallazgo y coordinar con la empresa a cargo de las obras y autoridades eclesiásticas una futura intervención para recuperar los restos.
El fiscal jefe de Rancagua, Claudio Meneses, señaló que por ahora no es posible establecer la existencia de un delito, ya que se debe determinar el origen de las osamentas, considerando que en antiguas iglesias podrían existir personas sepultadas.