Mediante una declaración pública, Fabio López Aguilera salió al paso de publicaciones difundidas en redes sociales y medios digitales, aclarando que una investigación del Ministerio Público relacionada con hechos ocurridos durante su gestión como delegado presidencial no estuvo dirigida en su contra.
López explicó que la denuncia buscaba esclarecer una eventual falsificación de una resolución administrativa y que, en ese contexto, prestó declaración ante la Fiscalía en calidad de testigo, aportando antecedentes para la investigación.
Según indicó, las diligencias concluyeron sin que se acreditara la existencia de un delito, por lo que la causa fue cerrada. Además, cuestionó las imputaciones realizadas en redes sociales y señaló que está evaluando acciones legales para resguardar su honra y prestigio profesional.
Finalmente, reafirmó su compromiso con el servicio público, el cumplimiento de la ley y las funciones que actualmente desempeña.